Cabe destacar la importancia de estos dos términos y los avances que han surgido en nuestra sociedad debido a la existencia y modificación de estos en diferentes ámbitos (sociales, culturales e históricos). Primero, es preciso saber la definición de la modernidad, concibiéndose como un concepto filosófico y sociológico, que puede definirse como el proyecto de imponer la razón como norma trascendental a la sociedad.
Desde ese punto de vista es similar al concepto kantiano de Ilustración (la mayoría de edad del individuo, que ejerce su razón de forma autónoma: el Sapere aude), y antes que éste al antropocentrismo humanista del Renacimiento (por ejemplo la Oratio pro homini dignitate de Pico della Mirandola). Fue muy significativo, para entender la diferente concepción de lo nuevo entre la Edad Media y la Moderna, el debate de los antiguos y los modernos.

Así mismo, definimos al modernismo como el término con el que se designa a una corriente de renovación artística desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. Representa una etapa cronológica de vagas fronteras que se caracteriza por la incidencia de ciertas constantes que proceden de las primeras formulaciones de Rubén Darío (1867-1916). Este poeta escribe (1888): "llevar el arte de la palabra al terreno de las otras artes, de la pintura verbigracia, de la escultura, de la música. Pintar el color de un sonido, el perfume de un astro, algo como aprisionar el alma de las cosas". Y en 1896, el año de publicación de Prosas profanas, define las aspiraciones de su poética de la siguiente forma: "Al penetrar en ciertos secretos de armonía, de matiz, de sugestión que hay en la lengua de Francia fue mi pensamiento descubrirlos en español o aplicarlos. La sonoridad oratoria, los cobres castellanos, sus fogosidades ¿por qué no podrían adquirir las notas intermedias y revestir las ideas indecisas en que el alma tiende a manifestarse con mayor frecuencia? Luego, ambos idiomas están, por decirlo así, hechos con el mismo material. En cuanto a la forma, en ambos puede haber idénticos artificios. La evolución que llevara al castellano a este renacimiento, habría de verificarse en América, puesto que España está amurallada de tradición, cercada y erizada de tradicionalismo"1. Trascienden claramente estas ideas tanto de Correspondances de Baudelaire como de Voyelles de Rimbaud y no menos que de Verlaine que dice: "Car nous voulons la Nuance encor, / Pas la Couleur, rien que la nuance" en el mismo poema en que exalta la música como la más alta virtud del poema (Art poétique).

Se darán cuenta que todos los fonemas posibles en español tienen un valor absoluto invariable: es decir que se pronuncian siempre igual, razón que excluye la posibilidad de que exista entre uno y otro una gama de variaciones intermedias por las que se pudiera dar cuenta de una modulación musical del verso ya que la sucesión de sonidos que lo componen pasa abruptamente de uno a otro. Los artificios de la composición poética como la disposición de los acentos en la cláusula, de la cesura en el verso, de la sinalefa entre las palabras o de la rima entre los versos modifica, enriquece o controla el ritmo, pero solamente la altura de los sonidos y la posibilidad de pasar de uno a otro a través de una gama continua de sonidos intermedios permitiría producir esa modulación melódica por la que el elemento musical podría inscribirse claramente dentro de las perspectivas a las que Verlaine destina su poema en el Art poétique. Si se agrega a esta falta de diversificación vocálica el hecho de que a veces se asimila en un solo sonido el valor fónico de hasta tres letras diferentes (como es el caso de c, s y z en casi toda América), la potente sonoridad, la riqueza rítmica y la vasta amplitud del período quedan, sin embargo, regidos por una restrictiva economía de rima y de escala sonora.

En pocas palabras, el más grande logro del modernismo, fue el rompimiento de la estructura estrófica que aherrojaba a la poesía en español. Si lo que en el sentido de la poesía de Laforgue se entiende por verso libre no cobró toda su importancia en la poesía de nuestra lengua hasta después del modernismo, sí propuso nuevas formas de escansión más sutiles, menos simétricas y cuya irregularidad colmaba  por la modulación rítmica, los intervalos tónicos o fónicos inasequibles a nuestra lengua.


  • Tomado de:

Modernidad y Modernismo. Por Salvador Elizondo. De la introducción a la antología MUSEO POETICO, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1974. http://www.lamaquinadeltiempo.com/elizondo/modern.htm